Sobre Keynote, HyperCard y siestas en conferencias
10 de Diciembre, 2008
Por cuestiones de trabajo, últimamente he tenido que adentrarme en el apasionante mundo de las presentaciones preparadas con ordenador.
He diseñado algunas y he sido parte de la audiencia de otras tantas, lo que me ha llevado a dos conclusiones principales: lo increÃblemente potente que es esa herramienta de Apple llamada Keynote, y el terrible gusto de la mayorÃa de la gente a la hora de prepararlas.
Cuando conseguÃa mantenerme despierto luchando contra el sopor, he presenciado auténticos despropósitos. Sin exagerar, hay que entrenarse para hacerlo tan mal. No me refiero solo a los tÃpicos fondos blancos e interminables bullet lists, ni tan siquiera a los terribles cliparts de Office… Hablo de compañÃas con un presupuesto multimillonario usando un thumbnail de 170×130 pÃxeles sobredimensionado en el que se ve más clara la marca de agua de GettyImages que la propia foto… De pantallas llenas de datos estáticos y gráficas de resultados que no verÃas ni con un microscopio… O de archivos PowerPoint de tres diapositivas para una conferencia de una hora. Durante mis cabezadas me ha ido dando tiempo a reflexionar en que, con un mÃnimo buen gusto y poniendo un poquito de interés, parece imposible hacerlo tan mal, y más con las herramientas disponibles.
El mejor ejemplo es la aplicación por excelencia para crear presentaciones jamás inventada. Con un Mac y un paquetito que se llama iWork, cualquiera puede ser Al Gore. O casi.
Mi jefe ha centralizado la mayorÃa del trabajo que hace con sus ordenadores en Keynote, fue él quien me animó a que profundizase. Hacen falta cinco minutos para entender su filosofÃa de trabajo. Una diapositiva en blanco es un espacio tremendamente versátil, ideal para hacer lluvia de ideas… Creas un contenedor en el que conviven a tu antojo todo tipo de archivos multimedia, no sus previsualizaciones, y las manejas como lo harÃas si las tuvieses en la mesa. Todo está claro, y es puro “arrastrar y soltar”. Las transiciones, la variedad de temas, las formas… Como pasa siempre con las cosas buenas, puedes conocer sus caracterÃsticas, pero hasta que no lo pruebas a fondo no te das cuenta de su verdadero potencial, hay mucho que rascar bajo la superficie.
Puedes crear documentos para imprimir sin pasar por Word o Pages, hacer una programación hÃbrida de videos, música e imágenes para lanzar a un proyector en un evento, pases de fotos que guardar como archivo de video para el iPod, una peli Flash accesible por un cliente vÃa web… Y todo con una estabilidad asombrosa, una suavidad alucinante. Quizás la mejor demostración por parte de Apple del poderÃo de Quartz.
Esta versatilidad, y experiencia de usuario me ha recordado muchas veces a la que fue mi aplicación preferida durante años y que en Cupertino guardaron en un cajón hace mucho. Se trata de HyperCard.
Aquel mÃtico software, ideado para crear bases de datos en función de su propio lenguaje de programación (HyperTalk) y una interfaz gráfica fácilmente modificable (hasta permitÃa dibujar directamente), evolucionó hasta convertirse en una plataforma en la que crear presentaciones y multitud de programas de otros tipos, incluidos los juegos estilo “elige tu propia aventura” que me harté de inventar en mi adolescencia. Cuando se habla de las incontables innovaciones de Apple, es muy común olvidarse de HyperCard, en el que se inspiró la competencia para crear PowerPoint, Visual Basic o Macromedia (ahora Adobe) Director, entre otros.
Sus “pilas” (programas) que contenÃan “stacks” (diapositivas) no eran más que archivos Keynote de aspecto rudimentario, pero en los que se escondÃan muchas más posibilidades. Bajo mi punto de vista, todavÃa está por llegar su verdadero sucesor, y si lo hubiese, Keynote podrÃa ser el candidato. Si le dedicasen un equipo de programación de los grandes y le diesen un empujón serio en sus caracterÃsticas, creo que estarÃamos hablando de una Killer App bastante más grande aún de la que es ahora. El “Keynote Pro”.
Tan solo añadiendo zonas de click para crear sencillÃsimos links entre diapos y dando la posibilidad de exportar a un archivo autoejecutable (al estilo Adobe Director), se le darÃa una nueva dimensión a la aplicación, permitiendo crear pequeños interactivos como los que se hacÃan con HyperCard… Si además se profundizase en las variables que podemos “programar”, las posibilidades se incrementarÃan aún más… ImagÃnate crear una web entera exportando a Flash o hacer archivos para ordenadores en modo kiosko con la sencillez de Keynote…
Se riega todo con una interfaz mejorada para dar más opciones al usuario, con un menú de capas al estilo Photoshop (odio eso de tener que hacer click derecho y “enviar al frente”), una lÃnea de tiempo parecida a la de iMovie (tampoco es lo más adecuado revisar cada diapo con el Inspector en busca de las mejores transiciones) y otras veinte paletas (Si Apple le pone “Pro” a un software es porque las tiene) y ahà lo tenemos.
Un arma nueva para declarar la guerra a los inmovilistas que solo quieren un fondo blanco, y bullet lists. Y a la gente que va a las conferencias a echarse la siesta.






10 de Diciembre de 2008, a las 21:01:29
Llevo unos meses utilizando Keynote para presentaciones esporádicas y sus resultados son impresionantes siempre que lo hagas con un mÃnimo de interés y buen gusto.
Como bien dices da vergüenza ajena lo que hacen algunas empresas con sus powerpoints.
10 de Diciembre de 2008, a las 21:34:22
Pedro, la mejor combinación que he encontrado: hago las presentaciones con Keynote, las exporto a pdf y las ejecuto con Keyjnote (que no es lo mismo, tiene por ahà una “J” …) -no sé si lo conoces y lo has probado- (…)
Lo cierto es que mis asistentes flipan con esa manera de prresentarles los contenidos y de resaltar diferentes aspectos del tema que tratamos de diferentes maneras (…)
11 de Diciembre de 2008, a las 00:16:31
@Elio exacto, la herramienta no lo hace todo, pero desde luego hace más que las demás
@Daniel muy interesante, no lo conocÃa. Lo probaré a ver que tal, lo que he visto tiene una pinta bastante chula! Muchas gracias!!
11 de Diciembre de 2008, a las 11:47:24
Muy interensante, y gracias @Daniel por el apunte. Yo tampoco conocÃa Keyjnote.
Ya me habéis picado
Un saludo!
15 de Diciembre de 2008, a las 19:00:17
Totalmente de acuerdo
Es un programa sencillisimo de usar, en cuanto entiendes su filosofia. Solo hay que pararse un poco, probar, y usar el sentido comun.
A mi nunca me gustó el PowerPoint (es el que menos he usado de toda la suite Office), lo cual me hacia huir de las presentaciones, pero con Keynote el cuento cambia mucho.
No digo que sea perfecto; yo le he encontrado algunos problemas. Por ejemplo, se vanagloria de total compatibilidad con Office, lo cual es falso. La exportacion de Keynote a PowerPoint es bastante mala (hice una presentacion simple en Keynote, sin efectos ni transiciones, y al pasarla a PowerPoint me lo desordenó bastante)
Y recientemente he comprobado que tambien tiene algun otro problema. Hice otra presentacion, esta ya mas elaborada, con multiples transiciones y efectos, con imagenes e iconos obtenidos de la web o de las propias librerias de MacOS X, y en mi Mac se veia todo perfecto. Pero al enviarle la presentacion a un amigo, en su Mac las cosas no fueron tan bien.
Por lo visto, algunas imagenes que habia puesto en varias diapositivas no se visualizaban, tal como si no fueran incluidas en el archivo .key
No se aun cual puede haber sido la causa.
16 de Diciembre de 2008, a las 05:49:27
¡Que bien Pedro! Me gusta mucha el como explicas las cosas a tu manera de entender. Ciertamente no conocÃa HyperCard.
28 de Diciembre de 2008, a las 10:49:41
¿Como? ¿No mas gatitos tristones pixelizaos, y Comic sans seriff rosas? ¿Nunca maix tablas de Word con arial de tamaño 10?
Como siempre, dando datos que no conocia… muy interesante¡
18 de Diciembre de 2009, a las 21:47:42
Qué recuerdos del HiperCard, incluso llegué a hacer pequeñas aventuras gráficas con él.
Probaré el keynote ahora que he vuelto a Apple