Steve Jobs y yo
11 de octubre, 2011
Ya han pasado 17 años desde que empecé a usar un Mac. Llevo más de la mitad de mi vida usando productos Apple y nunca he tenido un ordenador de otra marca, tanto en casa como en cada uno de mis trabajos. Dadas las circunstancias, creo que negar la influencia que ha tenido sobre mà todo lo que construyó Steve Jobs serÃa una estupidez. De hecho, puedo decir sin ruborizarme que le debo parte de quién soy, de lo que hago y por supuesto, de como lo hago.
Su pérdida me ha afectado de verdad, estuve todo el dÃa bastante fastidiado. Y os prometo que me ha costado sentarme a escribir esto, no encontraba el momento.
Durante los últimos dÃas, pensaba en como iba a enfocar el post, en cuál serÃa la mejor forma de hacerle el homenaje que creo que se merece. Al leer alguno de los cientos de miles de artÃculos que se han escrito sobre él, me di cuenta de que este punto y aparte es uno de esos que conectan con otros puntos cuando echas la vista atrás.
No voy a hablar del personaje, de lo que cuentan sobre su carácter quienes le conocieron, de sus presentaciones o de lo que ha hecho por la humanidad. Voy a hablar de lo que hizo por mÃ. De Steve Jobs y yo.
Carta abierta a Steve Jobs (con respuesta)
25 de agosto, 2011

Hola Steve,
Hace un poco más de un año de la última vez que nos vimos. Seguramente te acuerdes de mÃ. Durante varias millonésimas de segundo pudiste avistarme paseando por el campus de Infinite Loop 1 mientras te ibas a lo lejos con el tipo ese que parece que va de ácido en los infomerciales… Aunque podrÃa entender que no recordases bien la cara de ese puto punto desenfocado en el horizonte, te aseguro que ese punto se acordará siempre de ver la tuya. El hecho es que hemos compartido un mismo lugar fÃsico. Y a ambos nos gustó, o por lo menos nadie salió herido.
Pero no te asustes, nuestra relación no es tan reciente. Si buscas un poco mi nombre en tus archivos, verás como he sido de los buenos, de los de llenarte los bolsillos. Un par de cenas a mi costa yo creo que te habrás pegado. Asà que podrÃamos considerar perfectamente que te he invitado a cenar al menos dos veces.
Además, ni hemos discutido, ni nos hemos enfadado, ni te he sido infiel. Nuestra amistad es firme como cierta zona del cuerpo de Tim Cook durante todo el dÃa de hoy.
Por tanto, no cabe la menor duda de que me he ganado el derecho a dirigirme a ti con total franqueza y confianza: No permitas que te quiten la silla esos cabrones.
Mira, estoy convencido de que nadie podrÃa decir ni pÃo si te da por declarar que serás CEO hasta cuando te criogenicen al lado de Walt. De Mosberg no, ya le gustarÃa, me refiero a Disney.
Que otro tÃo sea el jefe de Apple es como si le dan el 23 de los Chicago Bulls a Marc Gasol. Puede ser bueno, meter algunas canastas y tal, pero Jordan salió en una pelÃcula en la que los actores secundarios eran el Pato Lucas y Bill Murray, no me compares.
Me gustó lo que hiciste la otra vez. “Me voy a mi casa a descansar, me tomaré las cosas con más calma, Mengano dirigirá las operaciones y yo me dedicaré a decir si me mola o si eso que me presentas es mierda”. Es tu manzana, el bocado se le puso porque dijiste que lo querÃas justo ahÃ. Hay más talento estratégico en una de tus legañas que en todo Redmond, y quitárselo a la humanidad está muy feo.
Muchos dicen que tienes derecho a un descanso, que estás pachucho y que seguirás aportando desde otra posición. Maldita sea, no hay necesidad de tocar lo que funciona. Hace un tiempo, Eduo compartió en Twitter un video de una presentación tuya cuando te metiste con eso de NeXT. Me lo tragué entero y tuve la sensación de que veÃa ciencia ficción, de que eran efectos especiales. De esa clase de materia estás hecho. Asà que no busques excusas. Levanta el teléfono y dile a esos malditos carroñeros quien es el CEO. De hecho, deberÃa retirarse el nombre de ese puesto para cualquier empresa del mundo. Me ofende que alguien firme asà los correos. Venga, llama ya.
Joder, no me quites mi sueño. No dejes de salir en las Keynotes hasta que presentéis el aeropatÃn. Me lo debes.
Un afectuoso saludo,
Pedro
ACTUALIZACIÓN. Respuesta de sjobs@apple.com:
No.
Enviado desde mi iPhone
Entrevista a David McLeod (OpenEmu): La emulación al estilo Mac
22 de febrero, 2011

En mi visita a Videogames New York encontré unas réplicas bastante conseguidas de los mandos de las consolas clásicas en USB, y me traje un pad de NES y uno de Super NES.
Lo tenÃa todo planeado, jugarÃa en mi tele conectada al Mac, asà la resolución no serÃa tan espantosa como la de los juegos de la consola virtual de la Wii. Me las prometÃa muy felices revisando aquellos clásicos de mi infancia en busca de un poco del amor que últimamente he perdido por las consolas, pero algo pasó…
Los emuladores no podÃan hacer algo tan simple como ponerse a pantalla completa en el segundo monitor, solo en el principal, lo que me molestó bastante. Entre eso y el hastÃo de ver el desorden de mis ROMs y no encontrar nada, acabé perdiendo las ganas de meterme con más intensidad en esto de la emulación.
Ese apetecible mando de la NES me seguÃa mirando desde una estanterÃa y hace poco me decidà a intentar otros caminos para poder jugar. Entré en Google y me puse a investigar alternativas. Asà es como me topé con OpenEmu. Lo abrà y de primeras ya estaba jugando, con el pad mapeado, en el segundo monitor. El mismo emulador me abrÃa juegos de Super NES y de NES. El cielo se abrió un poco.
El programa me pareció un poco rudimentario, asà que me decidà a buscar más información sobre sus planes de desarrollo y me topé con el trabajo de David, que estaba haciendo un rediseño completo de la interfaz de usuario de la aplicación. Y entonces el cielo se abrió del todo.
El OpenEmu en el que David (diseñador escocés de 29 años) estaba trabajando era exactamente lo que siempre habÃa querido, y encima diseñado con un gusto por el detalle espectacular. Asà que me puse en contacto con él para conocer más cosas y no tuvo problemas en contestarme a unas cuantas preguntas, que me descubrieron a un tipo espectacular. Aquà las comparto con vosotros.
Read the interview in English here »
Pedro: Cuándo empezaste a jugar a los videojuegos?
David: Mi familia y yo solÃamos ir a Pizza Hut al menos una vez al mes para hacer una actividad diferente, ya fuese como un premio o para salir de casa durante las olas de calor en los meses de verano. Tengo ligeros recuerdos de ese lugar… TendrÃa alrededor de 6 años, era oscuro pero cálido y habÃa un agradable aroma a especias y pan de ajo. Era un sitio lo suficientemente grande como para que tuviesen algunas recreativas en la esquina. SolÃa suplicar a mis padres que me diesen dinero para jugar en aquellas máquinas. HabÃa varios juegos, pero eran caros y a mà me daban un dólar en monedas y decÃan que tenÃa que durarme (¡mi padre era un tacaño!).
Asà llegué a la máquina de Pacman, solo costaba 25 centavos por partida y siendo tan joven me resultaba fácil manejarlo. Jugaba cuatro partidas y duraba hasta que nuestra pizza estaba preparada. Ese es mi primer recuerdo de los videojuegos y de ahà creció todo lo demás. Es también la razón por la que puedes ver mi amor por Pacman en cosas que hago. Después quise jugarlo en casa… Pero esa es otra historia de nostalgia!
¿Cuáles son tus mejores recuerdos de entonces? Nos cuentas otra de esas historias de nostalgia?
Es difÃcil elegir solamente una, puede que uno de mis recuerdos favoritos no sea sobre mà jugando… Fue cuando mi padre sintió curiosidad por eso del “Super Mario” en lo que mi hermano y yo estábamos metidos. Recuerdo que se burlaba de mà y decÃa que no podÃa ser tan difÃcil todo el rollo ese de los videojuegos… Pasó el tiempo y en esas vacaciones de verano mi padre corrÃa a casa en su descanso para la comida y me echaba de mi NES porque tenÃa poco tiempo para un nuevo intento de acabarse el juego… ¡Hasta que un dÃa por fin lo consiguió! Estaba obsesionado. Aquello me sirvió para aprender algunas palabrotas nuevas.
Epic Tablet Podcast 2
4 de febrero, 2011

Justo un año después, tal y como prometimos, vuelve el Epic Tablet Podcast.
El otro dÃa nos asomamos por la ventana, vimos la Emilcarseñal, y nos reunimos lo más rápido que pudimos para revisar nuestras opiniones, ahora que hemos probado el aparatejo y tienen más fundamento.
Participamos los mismos del anterior: Pedro Aznar (cuatrodoce.com), Samuel Campos (sopmacsl.com), Emilio Cano (emilcar.es) y un servidor (Real Federación Española de Kárate).
De momento, y hasta que se recupere el maltrecho feed de mi podcast (FeedBurner, yo te maldigo), podéis escucharlo desde el de Emilcar.
¡Espero que lo disfrutéis!
Las fotos de mi iPhone
6 de junio, 2010
Luz de caverna, absoluta pérdida de todo detalle y resolución equiparable a la de una Gameboy. Asà son la gran mayorÃa de las fotos que me importan de los últimos años.
Al final, esos amasijos de pixels que capturaron mis teléfonos móviles son recuerdos imborrables que nunca hubiesen salido de una cámara mejor, simplemente porque no la llevaba encima. Y hace tiempo que lo acepté y no me empeño en llevar una compacta encima “por si acaso”, soy un fiel adepto a la idea de “The Best Camera Is The One That’s with You” como dijo ese pedazo de fotógrafo que es Chase Jarvis.
Con la llegada de los cientos de aplicaciones de fotografÃa para el iPhone, la cosa no solo ha mejorado, si no que para mà y otros como yo, incluso se ha convertido en un pasatiempo de importancia que colabora en la completa aniquilación de la baterÃa del teléfono, inutilizándolo cuando lo que necesitas es aquello que se concibe como su función principal y que acaba por ser otra caracterÃstica accesoria, llamar y ser llamado.
Todo empezó con rudimentarias aplicaciones para “imitar” efectos de la fotografÃa analógica tradicional: blanco y negro, sepia, saturación de colores, viñeteado… El año pasado, en Applesfera, se hicieron eco de mis recomendaciones cuando empezó a florecer todo este “movimiento” de la iPhonegrafÃa. Desde entonces la cosa ha crecido muchÃsimo y han ido apareciendo verdaderas joyas que disparan las posibilidades, Photoshops en miniatura, auténticos estudios de revelado portátiles, imitaciones de cámaras “lomográficas”, con sus accesorios opcionales o de Polaroid, con su tÃpico revelado incluÃdo.
Algunos de mis experimentos han ido construyendo una especie de “diario” fotográfico que me apetecÃa juntar en alguna parte, y dado que este tipo de fotos nunca lucirán lo suficiente en un álbum de papel de los de toda la vida, he creÃdo que lo mejor era hacerles un pequeño hueco en un sitio web, para además ser compartidas de esta forma con todos vosotros. Ahà tenéis Quicktakes, mis fotos preferidas en Baja Definición.
Actualización (7-6-2010): Y muy pronto, con bastante más definición, zoom x5 y flash LED
Epic Tablet Videocast
11 de abril, 2010

ACTUALIZACIÓN (14-4-10): Debido a la increÃble acogida al videocast (Unas 1800 descargas en apenas unas horas, casi 9000 visionados en Vimeo en poco más de un dÃa, Podcast Nº1 en iTunes), mi servidor reventó desde ayer por la tarde. Ahora mismo vuelve a estar disponible para la descarga. Desde aquà quiero agradecer infinitamente primero a Jamfris y ahora a Borja por ofrecerme desinteresadamente su espacio y ancho de banda… ¡Sois grandes! Ahora mismo el videocast deberÃa bajarse con estabilidad, asà que no lo dudéis y suscribÃos
![]()
Por fin llegó la hora del lanzamiento americano del iPad. Según dicen, apenas un mes antes que en el resto del mundo, pero las ganas de probarlo están por las nubes y muchos no han podido esperar… Y no, esta vez yo no era uno de ellos.
No me malinterpretéis, lo quiero y habrÃa roto la hucha para pillarlo ya, pero creo que el modelo 3G (que saldrá a la venta un poco más tarde) se ajusta mejor a mis necesidades y he conseguido aguantar mis ansias demostrando una madurez inusitada para mi edad (me he auto-esposado las manos). Soy el mismo que se compró un iPhone la misma semana del lanzamiento sin saber si lo podrÃa usar aunque solo fuese como iPod, con lo que mantengo mi carné de socio del club de los Early Adopters.
Resulta que otros tres de sus socios son grandes amigos mÃos, Edu, Jose y Elio. Los tres se trajeron el iPad antes que nadie a España y creà que serÃa interesante juntarles para que nos contasen su experiencia y de paso debatiesen un poco sobre lo que les está pareciendo en estos primeros dÃas de uso.
Desde que anunció el iPad, Apple ha insistido en que hasta que no lo pruebas y experimentas el invento por ti mismo, es muy difÃcil que lo valores en su justa medida. Asà que, ya es hora de ese análisis de primera mano.
Mil gracias a los tres, a Alex (que también se vino a probarlo y acabó participando activamente), a Rober y a Helena (que tienen mucha culpa de todo lo que creáis que mole del videocast) por prestarse a este invento y pasar mucho frÃo en mi azotea. Aquà os pongo el video, pero si os suscribÃs a mi Feed de iTunes podréis vivir un par de minutos extra que no están ahÃ. Un “hidden track” con Alexliam. Merece la pena.
Por cierto, tengo que pedir perdón por el sonido, terrible. No estábamos preparados para luchar contra el viento el dÃa de la grabación. Ya he aprendido la lección para la próxima. ¡Espero que os guste pese a todo!
Epic Tablet Podcast
4 de febrero, 2010

Después de toda la expectación que habÃa generado el posible lanzamiento del iPad, era de esperar que se convirtiese en un bombazo informativo. Desde el anuncio, ha tenido feroces detractores y grandes defensores (Yo ya conté como blogger invitado en Applesfera, que estoy más con el segundo bando). Quizás sea el producto moderno de Apple que menos de acuerdo ha puesto a la gente, incluso a los que somos maqueros convencidos… Y este Podcast especial es la demostración.
Pedro Aznar, SopMacSL y Emilcar aceptaron juntarse conmigo a discutir sobre este tema y el resto de la historia ya está disponible para su descarga.
Como siempre aquà tenéis el Feed de mi Podcast en iTunes.
Sobre Keynote, HyperCard y siestas en conferencias
10 de diciembre, 2008
Por cuestiones de trabajo, últimamente he tenido que adentrarme en el apasionante mundo de las presentaciones preparadas con ordenador.
He diseñado algunas y he sido parte de la audiencia de otras tantas, lo que me ha llevado a dos conclusiones principales: lo increÃblemente potente que es esa herramienta de Apple llamada Keynote, y el terrible gusto de la mayorÃa de la gente a la hora de prepararlas.
Cuando conseguÃa mantenerme despierto luchando contra el sopor, he presenciado auténticos despropósitos. Sin exagerar, hay que entrenarse para hacerlo tan mal. No me refiero solo a los tÃpicos fondos blancos e interminables bullet lists, ni tan siquiera a los terribles cliparts de Office… Hablo de compañÃas con un presupuesto multimillonario usando un thumbnail de 170×130 pÃxeles sobredimensionado en el que se ve más clara la marca de agua de GettyImages que la propia foto… De pantallas llenas de datos estáticos y gráficas de resultados que no verÃas ni con un microscopio… O de archivos PowerPoint de tres diapositivas para una conferencia de una hora. Durante mis cabezadas me ha ido dando tiempo a reflexionar en que, con un mÃnimo buen gusto y poniendo un poquito de interés, parece imposible hacerlo tan mal, y más con las herramientas disponibles.
El mejor ejemplo es la aplicación por excelencia para crear presentaciones jamás inventada. Con un Mac y un paquetito que se llama iWork, cualquiera puede ser Al Gore. O casi.
Mi jefe ha centralizado la mayorÃa del trabajo que hace con sus ordenadores en Keynote, fue él quien me animó a que profundizase. Hacen falta cinco minutos para entender su filosofÃa de trabajo. Una diapositiva en blanco es un espacio tremendamente versátil, ideal para hacer lluvia de ideas… Creas un contenedor en el que conviven a tu antojo todo tipo de archivos multimedia, no sus previsualizaciones, y las manejas como lo harÃas si las tuvieses en la mesa. Todo está claro, y es puro “arrastrar y soltar”. Las transiciones, la variedad de temas, las formas… Como pasa siempre con las cosas buenas, puedes conocer sus caracterÃsticas, pero hasta que no lo pruebas a fondo no te das cuenta de su verdadero potencial, hay mucho que rascar bajo la superficie.
Puedes crear documentos para imprimir sin pasar por Word o Pages, hacer una programación hÃbrida de videos, música e imágenes para lanzar a un proyector en un evento, pases de fotos que guardar como archivo de video para el iPod, una peli Flash accesible por un cliente vÃa web… Y todo con una estabilidad asombrosa, una suavidad alucinante. Quizás la mejor demostración por parte de Apple del poderÃo de Quartz.
Esta versatilidad, y experiencia de usuario me ha recordado muchas veces a la que fue mi aplicación preferida durante años y que en Cupertino guardaron en un cajón hace mucho. Se trata de HyperCard.
Aquel mÃtico software, ideado para crear bases de datos en función de su propio lenguaje de programación (HyperTalk) y una interfaz gráfica fácilmente modificable (hasta permitÃa dibujar directamente), evolucionó hasta convertirse en una plataforma en la que crear presentaciones y multitud de programas de otros tipos, incluidos los juegos estilo “elige tu propia aventura” que me harté de inventar en mi adolescencia. Cuando se habla de las incontables innovaciones de Apple, es muy común olvidarse de HyperCard, en el que se inspiró la competencia para crear PowerPoint, Visual Basic o Macromedia (ahora Adobe) Director, entre otros.
Sus “pilas” (programas) que contenÃan “stacks” (diapositivas) no eran más que archivos Keynote de aspecto rudimentario, pero en los que se escondÃan muchas más posibilidades. Bajo mi punto de vista, todavÃa está por llegar su verdadero sucesor, y si lo hubiese, Keynote podrÃa ser el candidato. Si le dedicasen un equipo de programación de los grandes y le diesen un empujón serio en sus caracterÃsticas, creo que estarÃamos hablando de una Killer App bastante más grande aún de la que es ahora. El “Keynote Pro”.
Tan solo añadiendo zonas de click para crear sencillÃsimos links entre diapos y dando la posibilidad de exportar a un archivo autoejecutable (al estilo Adobe Director), se le darÃa una nueva dimensión a la aplicación, permitiendo crear pequeños interactivos como los que se hacÃan con HyperCard… Si además se profundizase en las variables que podemos “programar”, las posibilidades se incrementarÃan aún más… ImagÃnate crear una web entera exportando a Flash o hacer archivos para ordenadores en modo kiosko con la sencillez de Keynote…
Se riega todo con una interfaz mejorada para dar más opciones al usuario, con un menú de capas al estilo Photoshop (odio eso de tener que hacer click derecho y “enviar al frente”), una lÃnea de tiempo parecida a la de iMovie (tampoco es lo más adecuado revisar cada diapo con el Inspector en busca de las mejores transiciones) y otras veinte paletas (Si Apple le pone “Pro” a un software es porque las tiene) y ahà lo tenemos.
Un arma nueva para declarar la guerra a los inmovilistas que solo quieren un fondo blanco, y bullet lists. Y a la gente que va a las conferencias a echarse la siesta.
CampusMac 2008
19 de agosto, 2008

La insistencia de algunas personas, la envidia que daban muchos otros con sus anécdotas de otras ediciones y el monumental buen rollo que se vivió durante ese fiestón inenarrable llamado Madrid Bizarro, terminaron por convencerme… Este año, por fin, he estado en una CampusMac.
Para variar, llego tarde y ya hay un montón de crónicas de la que se montó en blogs amigos, pero esta vez no querÃa olvidarme de dejar constancia del tremendo buen rollo que me traje de Barcelona, tanto de la gente que ya conocÃa (Sopmacsl, MAcOs_LuCas, Emilcar, Lady Madonna, Salva, Pedro Aznar o La Parejita) como de todos los que conocà durante esa semana (Óscar, Unamito, Toni, M4tti, Lord Zoltan, Christian, Jordi, Alejandra, iMax90, Aketza… ¡Y tantos otros!). Gracias por todo! Sois cojonudos.
Aquà os dejo un pequeño video que he hecho con recortes de lo que grabé, sobre todo, en la Sala Finder. Espero que transmita un poquitÃn de esta sensación tan buena que todavÃa tengo cuando recuerdo esos talleres y debates improvisados hasta altas horas de la madrugada y las carcajadas a mandÃbula batiente que surgÃan a cada rato. Toda una experiencia que hay que repetir.
BTW: Las fotos de esta entrada están robadas vilmente de los Flickr de Óscar, Lord Zoltan, Lady Madonna y Sopmacsl.

10 :: Videocast 2 – Esperando al iPhone 3G
15 de julio, 2008

Aunque durante la mañana del dÃa del lanzamiento del iPhone en la tienda Telefónica de Gran VÃa se podÃa ver a multitud de personas friéndose de calor en la cola para intentar comprar uno, en la madrugada anterior tan solo habÃa unos pocos valientes dispuestos a pasar la noche en vela con tal de ser los primeros y asà asegurarse uno.
Tras ir al concierto de Return to Forever, encontrarme después con mis amigos y salir un rato por el centro, aprovechando que llevaba mi cámara, le propuse a Edu pasar por la tienda a ver que tal ambiente habÃa y filmar unas tomas. Es un tÃo valiente y solo pidió parar un momento a comprar un arroz recalentado. No pensaba comprarme el nuevo teléfono, ni mucho menos hacer la cola, pero a lo tonto, dado el buen ambiente que habÃa entre las 20 personas que aproximadamente esperaban, estuvimos allà más de una hora, y dió para mucho.
Al ver mi iPhone de primera generación, Alex me hizo una oferta por el, ya que preferÃa no tener que cambiar de operador… Accedà y pese a ir servido, decidió quedarse en la cola y gentilmente se ofreció a que yo pasase con su número si decidÃa comprarme el nuevo. Asà fue. A la mañana siguiente aparecimos de nuevo para terminar este segundo videocast y de paso, para pedir mi contrato de portabilidad y mi iPhone 3G, que llegará la semana próxima.
Por cierto, la tienda es muy bonita, la organización absolutamente nefasta. Telefónica sucks.
Los que estéis suscritos ya estaréis recibiendo el video por iTunes, si no, como siempre, podéis suscribiros aquÃ. Podéis y debéis





