Archivo de la etiqueta: Concierto

¡No hay silencio en un concierto de los Hives!

The Hives

Recuerdo la primera vez que escuché Main Offender, hará unos ocho años, como si me hubiesen dado un hachazo en el hipotálamo. Por aquél entonces no encontraba demasiado rock contemporáneo que fuese con mis gustos, con lo que me pedía el cuerpo… Green Day, Offspring, Red Hot Chili Pipas y Pearl Jam eran lo más, pero en mi cabeza retumbaban los Stooges, y no había nada a mi alcance que me hiciese sentir de esa forma. Se puede decir que nunca estuve demasiado en la onda durante mi adolescencia, escuchaba a muchos grupos (Nirvana, Metallica, Radiohead, Oasis, Blur o Black Crowes) pero simplemente disfrutaba más de Led Zeppelin, Hendrix, James Brown, Otis Redding o Aretha. Un tipo raro.

Llegaron los Hives a mis oídos y con la misma fluidez y naturalidad con la que se habían ido construyendo mis gustos, se hicieron un hueco que todavía mantienen. De todo el nuevo garajismo que surgió en el efecto 2000 con grupos como The Strokes (enormes en sus comienzos), BRMC o The Vines, creo que son los que siguen siendo fieles a su esencia. Seguro que hay quien les tacha de comerciales, pero personalmente me lo siguen haciendo pasar de puta madre. Me parece que a.k.a. I-D-I-O-T fue un comienzo único y si la evolución de la banda va hacia T.H.E.H.I.V.E.S. (una de mis canciones preferidas del último disco, con un ritmo mucho menos frenético de lo habitual, en el que la mano de Pharrell, el productor, se hace notar), por mi perfecto.

Con muchas ganas después de haberme perdido mil y un conciertos de los cinco locos llegados de Suecia, me planté en La Riviera con el Rana y Román, los tres perros. Es una de las veces que más he clamado por un bis. Reventaba el local madrileño de las palmeras y los minis a 9,50 € (vaya abuso, es vergonzoso) con gente de lo más variopinta, muchísimas jovencitas recién salidas del instituto, jovenzanos vistiendo chaquetitas con cocodrilo jugando al polo, siniestros, nuevos míticos de Malasaña (¿quién se inventó esa expresión de mierda?) y luego estaba Román, que en sí mismo es un estailo.

Pelle Almqvist (la voz) estuvo todo el recital chapurreando en español, durante Tick tick Boom declaró que todos ibamos a morir en dos minutos, incluidos “Los Hives de Suecos”… Saben como montar un show, como divertir y hacerte salir del recinto empapado preguntándote de donde han salido estos, como he llegado aquí y cuando es el próximo.

Fiesta en el cuaderno, Bloc Party en directo

Bloc Party en el escenario de La Riviera

Bloc Party, uno de los “nuevos ilustres” del rock británico, pisó por fin el escenario de La Riviera y ya que no hice caso al Rana y me perdí su primer concierto en Madrid en la desaparecida Aqualung, esta vez no podíamos faltar y visto lo visto (entradas agotadas, no cabía un alfiler) hicimos bien en ser previsores y asegurarnos un sitio varios meses antes.

A mi me gustan estos tíos. Su primer álbum, Silent Alarm, abrió un camino diferente a lo que nos tenían acostumbrados los grupos ingleses en los últimos tiempos y aunque bien es cierto que ese lío con sentido de baterías y guitarras de temazos como Like Eating Glass no terminan de aparecer en su segundo disco, A Weekend in the City, tiene cosas nuevas, y no está nada mal que sigan buscando alternativas, aunque se eche en falta un poquito más de riesgo, exactamente lo mismo que pasó en el escenario el jueves pasado.

El concierto fue intenso, tocaron todas las canciones que la mayoría quería oir y las ejecutaron bastante bien, pero como comentaba el groupie (Ranazo) al día siguiente, quizás se echase de menos un poco más de improvisación, todo tuvo un tono “producto” que si bien con la euforia del momento no me molestó, dejó un regustillo final un poquito amargo. Nada que objetar, que conste, me lo pasé pipa de principio a fin, brinqué como loco con todas las canciones, grité con todos el “So fucking useless” y como cuenta el gran Román en su blog, creo que el Helicopter final fue apoteósico, se pudo ver a Okereke “Rijkaard” descolgándose por los laterales ante la euforia generalizada y los chorros de sudor surgiendo de nuestras brillantes cabezas… Hablando de lo cual hay que reseñar el calor infernal que hace en La Riviera, esa gente necesita cambiar la palmera que tapa el escenario por un ventilador gigante y se de unos cuantos voluntarios para talar madera. Cada año parece empeorar este tema.

El viernes volveré para ver a Kaiser Chiefs (otros que ya están encumbrados y presentan segundo disco) y creo que me afeitaré entero (menos las pestañas que abanican).

Sudores en La Riviera

Fotón: Pedro con Ben Harper

Pedro con Ben Harper

El jueves pasado, Tania, el Rana, Clara, su hermano Gonzalo y yo fuimos al concierto de Ben Harper en el Palacio de los Deportes invitados por Leon Mobley, el percusionista de los Innocent Criminals, y aunque no sea precisamente mi grupo preferido, cuando alguien es tan amable de ofrecerte algo así y encima te promete ir a algo llamado “after party”, uno no se lo puede pensar mucho.

La verdad es que disfruté del sonido más soul de la primera parte del concierto, de los solos de nuestro amigo Leon King o del slide guitar de Benito (nombre que se coreó durante todo el concierto hasta la extenuación)… Un poco más tarde se puso un poco pesado y entonces el Rana y un servidor tuvimos que refugiarnos en el alcohol con vistas a llegar íntegros al postre. Cuando se acabó la cosa, con el público entregado, Ben solo en el escenario y nosotros por los suelos, seguimos el rumbo contrario a la salida de la gente para acercarnos al escenario y con nuestras pegatinas bien visibles, nos preparamos para las lujosas fiestas de después de un concierto de una estrella del rock.

No vimos muchas groupies, solo la ganadora de un concurso de radio que decía que no se había divertido como cuando le vió en Florencia, ningún cóctel que no fuesen botellines de agua caliente, ni un canapé además de unas patatuelas fritas de bolsa y todo el glamour lo pusieron Raimundo Amador y Kiko Veneno (con el que el Ranazo se hizo una foto, como podéis ver más abajo).

En fila india, un grupo de unas cuarenta o cincuenta personas pasamos por detrás del escenario hasta una sala pequeña (Gonzalo dijo que parecíamos los 4.400 😀 ) y después de un buen rato, Ben apareció y muy amable nos firmó las entradas, nos dió las gracias por ser un un público tan simpático y posó con todos para después irse pitando a Barcelona y nosotros a dormir a nuestras casas. The road is hard.

En esta selección de otras fotos, podéis ver lo abarrotado que estaba el conciero o mi cara de colgado (asusta) entre otras cosas.

Más fotos del concierto de Ben Harper

Hacía mucho que no sabíamos del Profesor P. Oklajoma, el buen hombre ha estado investigando formas de vida extraterrestres, ha conocido a gente que dice llamarse Excelsior, Mr. Evra o Güider y ha hecho grandes avances en el campo del reconocimiento de actitudes humanas. Una ocasión como esta era un desafío para sus conocimientos y accedió encantado a realizar un análisis. Puedes verlo. Haz clic en la imagen inferior.

Dos conciertos…

Dos conciertos en una semana, la ruina!

La semana pasada fue movidita. Salí de jueves a domingo, por lo que no tuve tiempo ni para mi familia ni para mis mascotas Claus y Roquefourtyfour, espero que sepan perdonarme.
Además de las exitosas celebraciones del cumpleaños del Topo, con el que estuvimos en una sidrería que está en un tercero, cosa que no acabo de asumir, y de la vuelta de Juan, que por fin dejó California para volver a la ciudad más divertida del mundo, el R.F.C. ganó 9-1 (en serio) y fui a dos conciertos, el jueves a Hard-Fi y el domingo a Jack Johnson.

Hard-Fi son unos londinenses que por lo visto están pegando bastante por allí haciendo una suerte de rock-pop entre The Clash y Bloc Party, y no estuvieron mal. Hay canciones como Hard To Beat o Middle Eastern Holiday que en directo tenían esa dosis de empuje que se echa de menos en el disco, en el que a veces suenan un poco pijolas para mi gusto. No está mal para ser su disco de debut y creo que seguramente irán a más. Al final conocimos al cantante, Richard Archer, al que el Rana, bastante perjudicado, le pidió que le firmase la camiseta tres o cuatro veces y accedió encantado, era bastante majete. Le escribió “stay out of trouble” y aunque lo ponga en cada autógrafo, viendo al cantoso del “Rena” no podía ser un consejo más acertado.
En cuanto a lo de Jack Johnson… Ya se que quizás arruine mi reputación rockera contándolo, pero me mola la música que hace el tío, me pone de buenas. El sonido del ukelele, los Bubble Toes, la tranquilidad con la que parece que se lo toman todo en Hawaii (por lo menos eso venden)… esa Cubierta de Leganés a rebosar de americanas coreando las letras 8O… Mereció la pena. No es muy común que me interese por este estilo, pero me lo pasé pipa y creo que el Rana también, aunque fue un poco arrastrado estaba contento de conocer algo nuevo, además hicieron una más que aceptable versión de My Doorbell de los White Stripes (curioso, Hard-Fi versionó Seven Nation Army, sin tanto éxito) y Jack improvisó Whole Lotta Love sobre un tema suyo…
Que conste que siempre me identificaré más con el sonido humeante de la gran ciudad. No os equivoquéis conmigo ni por un momento, no soy un jodido llorica!!… I can’t surf!… And neither can you! (Reverend Horton Heat)